Demasiadas opciones sobre las que elegir nos hace infelices. Pero va más allá, habla de la felicidad sintética que se produce (o no) una vez has elegido.

Cuando sabes que la decisión será irrevocable, eres mucho más feliz con lo que eliges que cuando no lo es y las otras opciones siguen disponibles. Cierren puertas, quemen puentes, borren el teléfono de su ex, abracen el minimalismo vital, serán más felices.

Y dice también, que la infelicidad consecuente a la elección es fruto del aumento desmesurado de la diferencia entre el resultado de una opción y el de la otra que hace nuestro cerebro.

Todo el que planee, por ejemplo, una reforma integral de su casa, debería verse estos vídeos, dan mucha paz de espíritu…

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