La calidad del profesor es EL factor determinante en educación, por encima de todo lo demás. Un buen profesor enseñará sobre todo tipo de obstáculos (aunque por el bien de todos, convendría no ponérselos). A uno malo no le servirán de nada las TIC, ni los cursos ni su santo PLE.

En los siguientes vídeos de la Pearson Foundation (más bien cortometrajes, están tratados con mucho mimo), tres directores de instituto americanos cuentan su experiencia y su visión. Se trata de centros experimentales en barrios desfavorecidos. Todos coinciden en la receta: altas expectativas para los alumnos, disciplina, cariño y buenos profesores. Y claro, no lo dicen, la autocomplacencia esta fea, pero por supuesto hace falta que las directivas de los centros y quienes les ordenan (en todas las acepciones de la palabra) sean competentes y estén lo suficientemente formadas (esto daría para muchos posts).

Uno de los protagonistas cuenta como en su escuela la política es dar clase con las puertas abiertas para que el aula no se convierta en el reino privado del docente. Dice sin pudor que hay que detectar y despedir a los malos profesores, “la educación es más importante que la seguridad laboral de los que enseñan”. Definitivamente, dar clase con la puerta abierta es una medida de costo cero que cambiaría muchas cosas.

Recuerdo, en el curso que te dan cuando apruebas las oposición, a un director diciéndonos “Den cada clase cada día como si estuvieran saliendo en televisión”. En fin, os dejos con los vídeos, merecen la pena.

 

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