A mi no me gustan mucho los bombones pero en Dumon, encontré las naranjas escarchadas y bañadas en chocolate negro… uf… Había que vernos a los turistas pegados al escaparate como moscas a la miel. Parece la casita de chocolate esa del cuento, daba hasta miedo entrar no fuera una trampa…

Todos los garitos en Brujas, como en Bruselas, tienen música genial de fondo. Muy recomendable una cafetería llamada Brazilia y un pub/restaurante llamado Le Republik.

Si tenéis problemas de orientación espacial, como yo, probad el Hotel Ter Brughe, solo hay que seguir el canal para llegar a él…

Tras mi breve turné por Bélgica me quedo con: los trenes, la música y la gente, muy amable y abierta.