Esta vez he tenido la oportunidad de ver un poco la ciudad tras el decorado montado para la capital de Europa. Y resulta que es una ciudad bastante agradable y no más cara que Madrid (cenar, salir, transporte).

Es fácil encontrar música en directo de calidad, me encantó el concierto de los neoyorkinos Lowry en Le Bonnefooi.

Dentro del jardín botánico, Le botanique, hay un pub/restaurante genial. Lástima el bad-timming, el mes que viene toca allí José González.