Este vídeo me ha resultado fascinante, ¡qué conversación adulta entre la investigadora y esos niños tan seriecitos y reflexivos!

¿Internet nos hace más tontos?¿Más listos?¿Nos aleja de los libros?¿Limita nuestra comunicación? Qué si Twitter y los SMS (¿o debemos habar ya del whatsapp?) llevan a la destrucción del idioma, que si nada hay tan difícil e intelectualmente elevado como sintetizar en 140 caracteres…

Lo que es innegable es que nunca se ha escrito tanto como en esta época, y desde luego, nunca se han publicado, expuesto, abierto a los demás, tantas ideas. Así que, en estos tiempos, expresarse y escribir bien es más importante que nunca, tal y como cuenta Angela Maiers en el precioso artículo The Importance of Writing Well For Social Media Content.

“The skills that make us better explainer, better persuaders, better story tellers, and better thinkers are all fundamentally influenced by writing. These are the skills that allow us to sell our ideas effectively, whether in giving a presentation to potential client, proposing a new project, or convincing customers of the benefit of our newly created product.”
Las competencias que nos hacen explicarnos mejor, ser más persuasivos, mejores contadores de historias y mejores pensadores, están influenciadas de forma determinante por la escritura. Esas son las competencias que nos permiten vender nuestras ideas, ya sea dando una presentación a un cliente potencial, proponiendo un proyecto o convenciendo de los beneficios de un nuevo producto. (Leyendo esto me viene a la cabeza Las cenizas de Ángela, la novela autobiográfica de Frank McCourt, maravillosamente escrita, en la que el paupérrimo protagonista se saca sus primeros dinerillos escribiendo cartas “persuasivas” por encargo para cobrar deudas). Escribir, expresar, convencer, enamorar.

“Your words, are your power; the stories you tell and how you tell them will define your place and space in the digital world.” Tus palabras son tu poder; las historias que cuentas y como las cuentas definirán tu lugar en el mundo digital. Así pues, ¿no es prioritario plantearnos una estrategia para dotar a los alumnos de las competencias necesarias para poder expresarse en el mundo digital, es decir en el mundo real en el que les toca vivir?

Una de las cosas que más me llama la atención de los adolescentes es lo mucho que hablan y lo que disfrutan de comentar, cotillear, de contarse cosas… Si pudiéramos encarrilar esa pasión por la narrración…

… Podemos. Bajo el término storytelling, cuya traducción podría ser “el arte de contar historias”, podemos encontrar numerosos recursos educativos (herramientas y aplicaciones didácticas) para trabajar la escritura con los alumnos de una manera diferente a la tradicional. No hay nada malo en el papel y boli, pero las TIC nos ofrecen la posibilidad de trabajar también otros medios de expresión y de, ¿por qué no? motivar a los chavales que, nos guste o no, viven en un entorno multimedia que se refleja en un cerebro multi-trans-media. Esto no es sinónimo de empobrecimiento del lenguaje escrito, veamos la botella medio llena, si no de enriquecimiento del arte de contar historias. Un libro, ya no tiene porqué ser lo que era…

Pero escribir, expresarse bien, siempre será importante.

Ideas para el aula:

El Arte de Contar Historias en el Aula, en e-aprendizaje
5 maneras de contar y escribir, en Educ@contic

Y cómo no, en papel: Dar clase con la boca cerrada, un libro imprescindible, que además de tratar la importancia de poner al alumno en el centro de su proceso de aprendizaje, aprovecha el género epistolar en el aula de formas que seguramente nunca se te han pasado por la cabeza. Tan pasadas de moda, tan… kirsch… que resultan verdaderamente innovadoras. Y sin TIC 🙂

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