Queridos lectores, antes de nada agradeceros la visita a este blog. Me sigue maravillando que la gente se pase por aquí, que alguien me escuche/lea al otro lado. Por la consideración que me merecéis, me gustaría informaros de que aquí ya no se hablará más de TIC, motivación de los alumnos, trabajo por proyecto, colaboración, TAC, nuevas tecnologías… al menos en una temporada.

Como apasionada de mi profesión, llevo muchos años aprendiendo, escribiendo, transmitiendo… con el fin de mejorar día a día en el aula, desde mis principios y mi enfoque particular: la mejora de la enseñanza mediante las Nuevas Tecnologías y las “viejas” pedagogías.

Pero en los tiempos que corren, me parece surrealista hablar de “mejorar”, “innovar”… etc. Suena a frivolidad cuando estamos sumidos en una auténtica guerra. La que es nuestra jefa, Esperanza Aguirre, y su equipo, nos denostan, desprecian y enfrentan a la ciudadanía en su afán frío, calculado y coherente de acabar con la educación pública. Ataca nuestros puestos de trabajo, nuestras condiciones laborales, pero sobre todo nuestros valores. En la sociedad que ella y los suyos desean no hay sitio para los desfavorecidos, para los diferentes, para la igualdad de oportunidades que muchos de los que hoy somos clase media disfrutamos en su día gracias a la dura lucha de nuestros padres. Puede que los que compartan su ideario piensen que atender a la diversidad es beneficencia, pero los que somos un poco más inteligentes que ella (no es difícil, la verdad) sabemos que es inversión en futuro.

Hoy empieza una lucha larga y difícil para defender la educación pública y por eso, hasta la última de mis neuronas está comprometida en encontrar la forma de aunar esfuerzos, animar a los compañeros, coordinar iniciativas y sumar la inteligencia colectiva de nuestro gremio para ganar esta guerra.

NO A LOS RECORTES EN EDUCACIÓN, NO A LA SOCIEDAD CANÍBAL QUE DESEA LA ULTRADERECHA, NO A UN FUTURO DE CIUDADANOS ANALFABETOS E INDEFENSOS.

SÍ A LA EDUCACIÓN PÚBLICA.

Anuncios