Biblio

“Prepara este tema y exponlo en clase. Todo está en Internet. Búsca en Google.  Empieza mirando estos enlaces”. Las actividades de búsqueda y síntesis de información son imprescindibles para aprender a aprender pero además el STI es un ciclo nuevo y el material/tiempo para preparar el temario, escaso, así que todos los profesores recurrimos a ellas de vez en cuando.

En mi caso, el resultado de la única actividad de este tipo que les planteé en la primera evaluación fue penoso, sin paliativos. Tras un poco de pataleo, el pragmatismo me salvó, como siempre, de un ataque de frustración. Así que, pensé, si no saben hacer este tipo de actividades, habrá que enseñarles, lleve el tiempo que lleve. Paso a paso.

Con los protocolos de comunicación de la red telefónica de tránsito como coartada les he planteado esta actividad, intentando sintetizar la forma en la que yo preparo el material para clase o estudio cualquier otro tema. Para ello les propongo el uso de herramientas eficientes para la búsqueda/síntesis de información: Diigo y Google Drive. Supongo que no deja de ser una actualización de las técnicas de estudio de “aquellos tiempos”, pero, he aquí mi decálogo (¿pentálogo?):
  1. Copiar está bien, de la web, del trabajo que simultáneamente están haciendo otros compañeros… No al trabajo en paralelo, a sumar cabezas para un objetivo común. Compartimos fuentes en un grupo Diigo.
  2. No divagar. Tirando del hilo, tirando del hilo… olvidé lo que buscaba. Lo primero será localizar y acotar las fuentes, leyendo “en diagonal” para hacernos una idea de lo que posteriormente podremos sacar de ese enlace. Etiquetamos y comentamos en Diigo. Y no hacemos nada más en esta fase, prohibido escribir nada en el documento de trabajo.
  3. El valor del trabajo final no es el de la información copypasteada, si no que está en su síntesis posterior. Colaboración para conseguir buenas fuentes, creatividad individual para exprimirlas.
  4. Crítica y negociación entre iguales: obligatorio trabajar en pareja, empieza por convencer a tu compañero de lo que consideras importante sobre el tema. Ah, y el que tu compañero falte no puede significar, de ninguna manera, que no trabaje. Para eso tenemos herramientas colaborativas online que extienden el tiempo/espacio de la clase.
  5. No puedo “esperar” sin más, un buen trabajo, es necesaria una supervisión continua de los alumnos. Con un grupo numeroso es imprescindible un buen uso de las herramientas que me permita la evaluación eficiente en el tiempo que dure la clase, mientras los alumnos trabajan. Email, Moodle, etc no son herramientas eficientes para este caso. El grupo Diigo y los documentos compartidos en Google Drive, sí. Permiten navegar de forma cómoda por el trabajo en curso y ademas ofrecen la posibilidad de dejar comentarios con feedback. Cómodo, rápido, indoloro.
Y para empezar la tarea, un golpe de efecto: Okupación de la biblioteca, dejando atrás esa chabola a la que llaman taller aula. Los ordenadores van tan mal que la mayor parte de los alumnos se traen el portátil o la tablet, eso que los guruses  llaman BYOD, y que en el IES Palomeras Vallecas practicamos en la versión española, BYODBHNW: Bring Your Own Device Because Here Nothing Works.
Pensé, ¿por qué no usar el único espacio del instituto que reúne las condiciones mínimas para dar clase? Sillas con respaldo, mesas grandes, ventanas, calefacción… Yo ya no lo llamo biblioteca, lo llamo… Finlandia y si usara Foursquare me haría su mayor (o como se diga en español).
Veremos que tal resulta el planteamiento de la tarea. Los resultados, en unos días.
Bola extra: JK,  lista de música negra-negra, de un compañero de IES con impecable gusto. Es la favorita de mis alumnos de grado medio, lo se porque cuando la pongo cabecean y mueven los hombros rítmicamente mientras trabajan :)