Sí, y el futuro es bonito. Lo dice Jesse Schell.

De vez en cuando me paso por XarxaTIC.com y practico un pequeño juego: buscar un artículo escrito en positivo. Aún no lo he encontrado pero sigo riéndome mucho comprobando lo consistente del negativismo del autor. Hay dos posts seguidos que… en fin, me han motivado a mencionarlo aquí: Aprender no es divertido y Gamificación, ¿la gran solución para el aprendizaje?

Jesse Schell, diseñador de videojuegos (que no gamificador) tiene una charla maravillosa en TED que resume porqué aprender debería ser divertido y bonito y apasionante si no fuera porque un sistema educativo industrializado, precario y obsoleto viene a destrozárnoslo:

Vivimos en un momento histórico, comparable, aunque superándolo, al de la imprenta de Gutemberg. Nunca tuvimos tanta capacidad para la creatividad, tantas fuentes de inspiración, tantas herramientas gratuitas a nuestro servicio. La tecnología está a nuestros pies: Arduino, RaspberryPi, impresoras 3D, IoT… Y en el mundo no tecnológico, gracias a la información sin límites, cualquiera puede convertirse en la reina de los cupcakes o en el jardinero urbano que siempre quiso ser. Esta nueva sociedad del conocimiento nos permite, no solo inventar, sino  producir. Podemos ser diseñadores, ingenieros, técnicos de marketing y publicistas sin salir de casa.

¿Es mucho pedir que la escuela, a la que supuestamente se va a aprender y a generar valor en forma de recursos humanos, nos permitiera y alentara a hacer lo que nos gusta y que además es lo que necesitamos para la nueva economía y la sociedad postcrisis?

Las escuelas son feas, estandarizadas como granjas de gallinas ponedoras, agujeros negros de conocimiento donde no se comparte nada. Pero lo peor de todo es que están desconectadas de la realidad. ¿Os imagináis a los alumnos fuera de clase hablando con interés de algún tema del currículo, enlazándolo con las noticias o el entorno? Raro ¿no? Porque está el mundo… y la escuela. Profesores pretendiendo ser expertos en algo, alumnos pretendiendo que les importa. Fake.

Pero si nos quedamos en la queja continua, si aceptamos que las cosas no funcionan, colaboramos a que el barco se hunda. Todo tiene solución y hay que buscarla ¿Cómo podemos hacer las cosas bonitas y reales? Con diseño: Lee Sheldon ha rediseñado sus clases en la universidad gamificándolas. No gamifica cualquiera, es un tema muy complejo, nada que ver con cambiar las notas por puntos, insignias y rankings. Gamificar en educación consiste en explotar la motivación intrínseca, y sobre todo permite la tan ansiada adaptación curricular (customización que dicen los yankies). ¿Compartir, colaborar? No se puede imponer, hay que crear situaciones que la demanden. ¿Cómo hacer la escuela real? Metiendo en ella verdaderos expertos, involucrando al barrio y a la comunidad. Con las nuevas tecnologías estamos conectados con expertos y sus conocimientos, aprovechémoslo.

Este trimestre estoy llevando a cabo un pequeño experimento en la optativa de 3º de la ESO Iniciación Profesional a la Electrónica. Me he propuesto que los alumnos aprendan a programar apps para Android, en las escasísimas dos horas de la asignatura (o sea dos periodos de 50 minutos en días consecutivos), Inventores de apps. Obviamente, con ese tiempo no se puede avanzar mucho, así que, he diseñado la clase para que de forma voluntaria trabajen en casa. Mediante un sistema muy básico de gamificación intento mantener alta la motivación intrínseca (ya digo que el tema es complejo, en el próximo post cuento lo que he aprendido en el curso #Gamification13 de Coursera). Y aunque es un experimento imperfecto, o mejor, un prototipo inicial, me gustaría que vierais las caras de los alumnos cuando su móvil hace por fin lo que han programado. O las conversaciones por Line con el ansia viva porque están a punto de conseguirlo y les falta algo.🙂

Mi fe en el proyecto es inquebrantable, pero reconozco que, cuando hace un par de semanas se me empezó a llenar la clase de alumnitos con su bocata para programar un rato en el recreo, tuve un momento de esos superamericanos…

P.D.: Este post lleva un montón de etiquetas porque habla de casi todas las cosas que me interesan y que llenan este blog:  cosas bonitas, juegos, educación, mi trabajo en el aula…

P.D.2: Soy fan incondicional, lo mío roza el amor platónico, de Jesse Schell. Si exploráis su página, quizá lo entendáis