Y sin reloj.

En el tercer trimestre les propuse a los alumnos de Sistemas de Telefonía del CFGS STI montar una centralita de voz sobre IP utilizando software libre (Asterisk) con tres posibles soluciones técnicas. En esta ocasión decidí traspasar parte de mi responsabilidad en el aula a cuatro alumnos, elegidos por el grupo, como jefes de proyecto.

Decidieron la implementación que han querido de entre las propuestas por mí (un grupo no optó por ninguna de ellas y planteó otra diferente) y se han organizado libremente sin ninguna participación por mi parte más allá de conseguirles un disco duro si lo necesitaban o conectores RJ45 para hacer cables de red cuando comprobaban que los del taller no funcionaban.

Durante la elaboración del proyecto el jefe de cada equipo debía actualizar semanalmente el blog de proyecto, contando lo que habían avanzado, los problemas encontrados y el plan para la siguiente semana, de tal forma que yo pudiera hacer un seguimiento en la distancia.

Los alumnos se han enfrentado a un equipamiento de taller deplorable que nos retrasó un par de semanas. Son pioneros, me temo, del BYOD versión castiza: BYODPC Bring Your Own Device Por Cojones. Así que han utilizado sus propios portátiles, sus smartphones, algunos su propio ordenador de sobremesa traído al centro… Qué difícil nos lo ponen…

La semana pasada cada grupo hizo una presentación del producto en el aula y una demostración práctica en el taller. Yo les entregué un informe a cada grupo con la evaluación de su trabajo, teniendo en cuenta: la funcionalidad implementada en el proyecto, la justificación de la solución téctica adoptada, la documentación del proceso en el blog, el grado de configuración de la centralita VoIP al que han llegado y la propia presentación final.

Por último, ya a toro pasado, reflexionamos sobre la ideoneidad de la solución escogida por cada equipo(documentación disponible en la Red, posibilidades gracias al uso o no de software libre de comercializarlo, dificultad/tiempo de implementación….) Podríamos haber hablado de estos temas al principio, con mi punto de vista y criterio, pero no les hubiera servido de nada porque por aquel entonces no estabn implicados en el proyecto. Sin embargo, al final del mismo, pudimos hablar de igual a igual. Mucho más interesante

Después de sus presentaciones les pedí una evaluación por su parte de mi tarea como profesora en el proyecto y del proyecto en si. Estas fueron las respuestas:

El deterioro del material del taller nos ha retrasado y frustrado, es muy difícil trabajar así

Nos ha gustado mucho trabajar de forma autónoma, aunque al principio habríamos necesitado un poco más de ayuda por parte de la profesora. Solo un poco, insisten

Hemos faltado menos a clase por la presión de grupo, por no dejar colgados a los compañeros

Nos hemos implicado mucho en el proyecto, no es una tarea más para pasar el tiempo de clase

Creemos que con esta forma de trabajar se aprende mucho más que con prácticas cortitas, muy ajustadas a un guión y realizadas siempre con prisas y poco tiempo

Lo que hemos hecho es muy importante de cara al proyecto final de ciclo, nos prepara (dicho por un alumno que ya ha terminado otro ciclo superior y ya ha hecho ese proyecto final)

Y por último, una frase de esas que valen un curso:

Creo que este proyecto ha sido lo mejor de todo el primer curso de STI, con diferencia, cuando más he aprendido

Nunca había planteado un proyecto o práctica en el que yo interviniera/trabajara tan poco. He llevado al límite la idea de darle autonomía y responsabilidad a los alumnos, para comprobar que ese es el camino. Con ajustes, claro: la próxima vez les daré algo de documentación  cuando se bloqueen mucho, para no estirar tanto su resistencia a la frustración. Y seré más exigente con el blog. Pero a la vista están los resultados, trabajar en un proyecto real, con autonomía, es la forma de aprender.