definición de autarquía

Sí, en la autarquía viví los pasados dos cursos. Con horarios imposibles, módulos de mi especialidad (y de otra) que no conocía y un conflicto continuo entre lo que quería y lo que podía hacer, simplemente sobrevivía con y para los recursos propios. Ignoré los tuits sobre rutiliantes nuevas herramientas TIC y sobre los proyectos maravillosos de profesores con más tiempo o energía o fuerza de voluntad que yo.

Hice un trabajo digno, con muchas horas de preparación y muchas tablas, pero, como digo, sin posibilidad de mirar hacia fuera. No todo el mundo tiene una situación laboral en la docencia mejor que la mía, es cierto, pero pobrecitos los que la tengan igual o peor. Por eso este curso en el INTEF, con tiempo y oportunidad de aprender cosas nuevas, estoy fascinada.

Odio el polianismo, pero a pesar de los recortes y de lo que conllevan (imperdonable), la comunidad docente conectada en red avanza. No comparto el negativismo de otros: desde 2004 que empecé en esto, ha habido una evolución impresionante. Es cierto que no todos se suman al cambio de modelo, pero cada vez somos más, y la calidad del trabajo que se comparte en la Red así lo demuestra.

Estoy deslumbrada con la Zombiología de @santiagobio y @carol1nth3sky, con la realidad aumentada de @malonsorosa, los artículos de @conecta13, la ardutrónica de @inedu y loli, la economía de la escasez de  @javierjuanperez, el blog galáctico de @edulcoro, los blogs de electrónica de @juanludufer, @carmendezprofe y @tonicasasola, los drones de @jarevalo_FP! Quien nos ha visto y quien nos ve.

Como si fuera nueva en esto descubro storify, paper.li, Padlet, Piktochart,  milaulas, edu 2.0

Fuera de la autarquía necesaria para sobrevivir a mis últimos dos cursos, brilla un sol exquisito que alumbra millones de ideas. A menudo me duele la cabeza al salir del hervidero creativo que es el departamento de Formación en Red del INTEF, donde tengo la oportunidad de ver y aprender del trabajo tan maravilloso que hacen otros. Y no puedo evitar pensar en lo que el sistema avanzaría si todos estos profesores, capaces no solo de sobrevivir sino de de deslumbrar, disfrutaran, de vez en cuando, de una comisión de servicio que les permitiera transferir ese brillo de forma masiva a las aulas. Ojalá en toda España se siguiera el sistema de Tknika, donde las comisiones son parciales, es decir, el docente libera parte de la jornada laboral para investigar en el instituto de innovación del la FP Vasca. Quien lo pillara…

Bola extra: Hablando de griegos y diccionarios, ¿conoces las novelas policiacas de Petros Markaris? Su inspector, Jaritos, hace del uso del diccionario un arte.