Cloud Thinking

Ideas vaporosas

Sebastian Seung: I am my connectome — 28/09/2010

Sebastian Seung: I am my connectome

Esta es una de esas charlas fascinantes que te dejan con sensación de epifanía. “Soy mi conectoma” y aunque la palabra se la debe haber inventado Sebastian, la adopto como inevitable, surgida del magma y materializada tras una gran explicación.

Dicen que algunos libros están escritos para que el que los lea aprenda mientras que otros solo lo están para mostrar que el escritor ha aprendido algo. Pues con las ponencias pasa lo mismo. La de de Sebastian Seung es de las primeras. Seguro que sería (¿es?) un gran profesor. A pesar de ser una eminencia, mejor dicho, por serlo, se tira al fango y consigue explicar de forma sencilla, que no simple, mediante metáforas, imágenes y palabras certeras un concepto complicado.

Soy mi conectoma…. Mis pensamientos, mi alma, mi comportamiento, mis recuerdos, son conexiones eléctricas entre mis neuronas. Aunque tuviera una hermana gemela con ADN  idéntico, nosotras no lo seríamos porque nuestros pensamientos han modelado las conexiones sinápticas de nuestros cerebros de forma diferente y única. Es una idea muy bonita porque implica que los genes con los que naces no determinan en lo que te convertirás. Y no es filosofía, nuestros conectomas son diferentes y esto se puede observar y medir científicamente. Dice Sebastian, de forma poética, que el conectoma es donde genética y comportamiento se encuentran (where nurture and nature meet).

Durante toda la charla pensaba: No quiero que consigan secuenciar los conectomas. No quiero que conozcan el esquema eléctrico de mis pensamientos, cuando lo consigan, cuando quiten capa tras capa de la cebolla resultará que debajo no hay nada. O mejor dicho, no habrá nada más que electricidad. Y yo no seré distinta de Hal, o del avatar de la protagonista de Caprica o de un replicante de Blade Runner.

Pero al final, Sebastian explica como el conocimiento profundo del conectoma humano ayudará a explicar y curar los “cerebros mal cableados” de los enfermos mentales. Y, umm, no me convence demasiado, pero luego pasa a palabras mayores: Si yo soy mi conectoma… y consiguen analizarlo y copiarlo, replicarlo, ¿seré inmortal?

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Temple Grandin: ¿un cerebro “supermasculino”? — 21/09/2010

Temple Grandin: ¿un cerebro “supermasculino”?

via dailymotion.com

Hoy he visto la telemovie de la HBO sobre Temple Grandin. Mi interés por ella surgió de una charla TED que en su día me pareció un rollazo y no terminé de ver. Pero tras encontrarme recurrentemente con su nombre en Internet me interesé al fin por esta mujer gritona. Como veis ni siquiera en mis prejuicios soy muy consistente.

La pelicula me ha producido mucha curiosidad. Hace años tuve la oportunidad de pasar un día en un centro para niños autistas y lo que vi allí me dio mucho que pensar. Me produjo un profundo desasosiego.

En la película, así como en este vídeo, mencionan (no se que base científica tiene esto) que el cerebro autista es “supermasculino” malformado por un exceso de testoterona. Desde mi ignorancia razono que supermasculino es el límite inferior de la escala de la empatía, de la inteligencia emocional, en definitiva, de la esencia de lo humano (volveré a esto después). En fin, no entremos en detalles, pero sí, me lo puedo creer dada mi experiencia vital…

Lo fascinante de la señora Grandin es que es capaz de describir científicamente su propio autismo. Dice que piensa en imágenes concatenadas lo cual me invita a pensar ¿cómo pienso yo? Tiene capacidades propias de máquinas: atención al detalle, memoria fotográfica, pensamiento visual. Sin embargo no sabe leer las expresiones faciales de sus congéneres, ni entender los chistes o las matemáticas ni sentir empatía. Aprendió su lengua materna como si fuera una legua extranjera más y no sabe lo que es enamorarse.

No quisiera ofender a nadie, esto es solo una pregunta retórica, algo que me da vueltas a la cabeza. ¿Es Temple Grandin humana? ¿En que consiste ser humano? Ella dice sentir emociones, entre ellas, la principal, el miedo. Me gustaría preguntarle si sabe lo que es la compasión o la vergüenza.

Por otro lado dice totalmente convencida que la flecha, las lanzas, fueron inventadas por autistas, apartados de su comunidad, con mentes procesadoras y ultrarracionales. Yo no lo creo. Posiblemente ella sea incapaz de imaginarse el opuesto, la mente creativa (¿superfemenina?) la que se sale del guión pero yo creo que es este tipo de mentes, opuestas a la suya, el que ha hecho evolucionar a la humanidad.

En la película cuentan como más de la mitad de las explotaciones ganaderas américanas han adaptado sus instalaciones a los estudios de la doctora Grandin, ahorrándoles a los animales una gran cantidad de sufrimiento. Solo por eso, ya se merecía estar en TED, pero es además, una guía privilegiada del viaje al cerebro humano. Fascinante, la Dra. Grandin…

No protestes, sonríe — 14/09/2010

No protestes, sonríe

Últimamente me topo con El secreto de Rhonda Byrne por todas partes. Viene a decir que el mundo físico lo modelamos nosotros con nuestros pensamientos. Una teoría muy bonita y reconfortante: se positivo, desea las cosas y las obtendrás.

 

Mi patatita atea se debatía entre la belleza de estas ideas y la falta de fe patológica. Hace poco le oí decir a Phil Plait que el “factor creyente” viene de serie en algunos cerebros. Es decir, si estás genéticamente predispuesto a creer y decides dejar de ser católico, por ejemplo, el hueco lo ocupará otra creencia: las power balance, el agua magnetizada, la comida macrobiótica… Debe de ser verdad porque en mi caso, nunca he podido creer en nada por más apetecible que fuera esa creencia.

En esta charla de la RSA la activista política Barbara Ehrenreich habla de los peligros del pensamiento positivo entendido como religión, sobre todo en el mundo de la empresa: Si las cosas te van mal, es tu culpa, tus pensamientos son negativos. No hagas nada por cambiar la situación, solo concéntrate en cambiar de actitud… En definitiva, una religión moderna para controlar a la gente: confórmate, acata, confía en lo sobrenatural para sacarte las castañas del fuego. Ciérra los ojos, descarta toda información negativa, pon tu vida en manos de “las fuerzas del universo” (sustitúyase el término por el Dios que proceda). Y sobre todo, no olvides el optimismo obligatorio: smile or die